Cero Es Tres – EMPREDEDORES
Como es costumbre en el blog y personalmente es una de las secciones que más me gustan, hoy estamos nuevamente compartiendo las historias de emprendedores que tenemos en Argentina y que cada domingo nos regala el suplemento iEco del diario Clarín.
De la raqueta a la ropa
Matías Sigal era tenista profesional en EE.UU. Jugó con Del Potro y otros “top”. Pero la exigencia del deporte lo cansó y volvió a su país para desarrollar una marca de indumentaria para hombres.
Una buena idea de negocios no sólo sale de un correcto estudio de mercado, ni siquiera de éste en combinación con una experiencia comercial previa, sino que a menudo también tiene un peso fundamental una historia de vida. En el caso de Cero Es Tres, la empresa familiar de indumentaria masculina alumbrada por Matías Sigal, se conjugaron todos estos factores. Su papá, Mauricio, siempre había tenido comercio de productos terminados para la mujer -especialmente, jeans-, y a él la lamparita se le prendió cuando hizo su experiencia en los Estados Unidos, como jugador profesional de tenis.
Matías tiene hoy sólo 25 años, y un título en Business Management por la Universidad de North Florida, EE.UU. Pero lo que le había proporcionado la llave para entrar al exclusivo sistema académico norteamericano había sido su actividad como tenista. Allí se contactó con otros jóvenes de su condición que compartían impresiones acerca de lo estresante que era la vida que llevaban: inmigrantes y deportistas obligados a cumplir con ciertos estándares académicos -o viceversa. “De ahí salió el ideal de un stress cero, o Cero Es Tres. Ya en aquel momento lo llamé a mi papá a Buenos Aires y le dije que me parecía una idea excelente para una marca de indumentaria, que averiguara si estaba disponible”, relata Matías.
La sangre es espesa
Con su título en la mano, decidió volver a su país de origen para apostar a esta idea de negocios y también a una vida familiar que su experiencia norteamericana le indicaba que no era frecuente en los EE.UU. Para la parte de diseño se apoyó en su hermana Nicole, estudiante de Arquitectura, quien estuvo a cargo de la página Web y los stickers con los que en principio buscaban conductores correlativos al target.
“Cero novias es tres veces más amigos”. Tal, uno de los slogans con los que los emprendedores imprimieron calcomanías y fueron pegándolas en los parabrisas de autos porteños… no cualquier modelo, sino los de más alta gama. “Y no los despegaban. A veces, yo veía pasar un Alfa Romeo con nuestros stickers pegados, y lo llamaba a mi papá para comentarle”, refiere Matías. Entre esto y el sitio de internet, la marca tuvo sus primeros clientes en el interior del país, que era su primer objetivo. Remeras con inscripciones de este tenor y jeans para hombres fueron los primeros diseños de su colección.
“Nuestro target son hombres de 25 a 45 años, de espíritu joven, a quienes les guste estar cómodos, pero a la vez, vestirse bien”, define el emprendedor. el material dominante en su colección, además del denim, es el algodón al 100%. Y los diseños son exclusivos.
Como muchos actores de la industria de la indumentaria, Cero Es Tres cuenta con una miríada de proveedores para los insumos y tiene la confección terciarizada. Desde hace un mes y medio, tiene un local propio en Palermo Soho que ha sido la ventana para mostrar su colección de invierno 2009. Allí no sólo llega al público del interior que ya conocía la marca a través de la página web, sino también a los mayoristas y al nada desdeñable target extranjero, que suele pulular por la zona.
Sobrevivir a la presión
Asimismo, abrieron un outlet en Palermo Queens (nombre fashion de Villa Crespo)-en el cual invirtieron U$S 25.000- y actualmente están estudiando cuál es la locación más conveniente para su próximo local, que se proyecta que abrirá antes de fin de año próximo.
Con buenas perspectivas en un negocio propio que funciona bien, asociado con su padre y con su hermana, ¿qué le pasa, sin embargo, a Matías cuando ve los progresos de Juan Martín del Potro? “He jugado partidos con él cuando yo tenía 17 años. El tenía 13 y ya “molestaba”, recuerda. “Gente como él, o Juan Mónaco, eligieron el tenis desde muy chicos; y es un desafío espectacular: tienen que lidiar con la tremenda presión de ganar. Mi caso fue diferente, porque mi familia siempre me hizo hincapié en el estudio. Pero la presión está en cualquier actividad que uno emprenda, la diferencia es si te paraliza o si lográs actuar”, concluye Matías.
LOS DATOS
- 50.000 Fue la inversión inicial, en dólares, para instalaciones, insumos y la marca. Arrancó, con su familia, el año pasado.
- 2.000.000 Es la facturación, en pesos, prevista para 2010. Durante este ejercicio, estiman que sus ventas superarán los $ 700.000.
- 3 Será la cantidad de locales propios, cuando abra su próxima boca. Hoy tiene uno en Palermo Soho y un outlet en Villa Crespo




Una historia muy motivante, coincido contigo en que esta es una muy buena seccion de tu blog.
Saludos
Muchas gracias Javierr!
Un abrazo!