ESCUELA ARGENTINA DE LA MODA – Emprendedores

{ Posted on Ago 19 2009 by Adrian }


Familia y pantalones rotos

Myriam Núñez comenzó a usar ropa que ella misma diseñaba cuando era adolescente. Creció con el sueño de enseñar su talento. Factura más de $ 1,4 millones junto con sus hermanos y su suegro.

Desde Rosa de lejos hasta la costurerita que dio el mal paso, hay toda una tradición de mujeres que se ganan la vida aguja en mano al tiempo que dirimen su vida sentimental con mayor o menor fortuna. Pero el estereotipo fue evolucionando, y lo que antes era una modista de barrio que había estudiado corte y confección, hoy puede ser una diseñadora que además tiene su propia empresa.
Myriam Núñez podría encarnar una interesante actualización de esta figura, incluso con un dato agregado: así como Rosa finalmente se casó con el maestro, la fundadora de la Escuela Argentina de Moda se casó, hace tres meses, con un alumno. Es que en su escuela no sólo estudian muchos hombres, sino también muchos adultos para quienes el diseño es su segunda profesión, pero que quieren capacitarse en el mundo de la moda con la perspectiva de una salida laboral. La institución cuenta con una carrera terciaria con título oficial, además de con una miríada de cursos específicos. El proyecto es que el título terciario llegue a convertirse en universitario.

Para ayudar en casa
Núñez es auténticamente una chica de barrio -concretamente, de José León Suárez- a quien desde muy chica le afloraron dos vocaciones fuertes: la artística, que canalizó por el lado del diseño de indumentaria, y la docente, porque le gustaba mucho enseñar lo que sabía. Es por eso que esta emprendedora de la moda nunca “cosió para afuera”, sino que lo suyo era diseñar colecciones, estudiar tendencias y transmitir todo ese conocimiento.
A los 16 años, mientras hacía el colegio secundario, ingresó a una escuela de moda italiana y acudía a las clases con unos pantalones pintados por ella misma, que a sus compañeras les encantaban. Empezó vendiéndoles pantalones como los que ella tenía y después les cobraba para enseñarles a pintarlos ellas mismas. De este modo pudo hacer sus primeros aportes a la economía familiar, por entonces castigada por la hiperinflación del último tramo del gobierno de Raúl Alfonsín.
Empezó a estudiar la carrera de Diseño en la Universidad de Buenos Aires. “Pero no me sirvió para lo que me interesaba a mí: la parte creativa de la ropa, que es arte puro”, evalúa Núñez. Armó su plan de estudios ella misma, acudiendo a escuelas no oficiales. En 1994 se le ocurrió abrir un instituto para transmitir los conocimientos adquiridos. Sabía muy bien qué quería y qué no quería.
La Escuela Argentina de Moda arrancó en 1996, en un local que le prestaba La Europea, con 50 alumnos a quienes les ofrecía ayudarlos a terminar la carrera universitaria de Diseño. “Hice una publicidad en un diario y no paró de sonar el teléfono, en poco tiempo duplicamos la matrícula y nos tuvimos que mudar. A pesar de la crisis que afectaba en ese momento a la industria textil, siempre hubo mucha demanda a causa de la salida laboral que seguía significando la actividad”, explica.
En su escuela, no se trata de estudiar un módulo de 100 páginas de una clase para la otra, sino de tener mejor plantel docente y una currícula que realmente contemple las necesidades concretas del diseñador, así como la tecnología que requiere la práctica: máquinas de transferencia para estampar, overlocks para terminar los cuellos, computadoras.
“No tenemos bolsa de trabajo, ya ni siquiera hacemos pasantías. Nos llaman las empresas y nos piden alumnos, o las marcas eligen la ropa que ellos hacen y la toman en consignación” relata. Para el emprendimiento, Núñez está asociada con sus hermanos y el CEO es su suegro, Alejandro Bondone. “El es economista y contador y me ayudó muchísimo con la parte estratégica y comercial. Me decía que me animara a expandirme a pesar del contexto de recesión, algo que yo no hubiera hecho nunca por mí misma”, agradece Núñez. “Y me deja libre para ocuparme de lo mío, que es la parte creativa, viajar, recolectar tendencias y tratar de aplicarlas en la Argentina, donde estamos muy atrasados”, añade.
Una de las mayores frustraciones de Núñez en su época de estudiante fue que el desfile final donde tenían que presentar su colección se lo hicieron hacer en el patio de la escuela, con amigas. Sus estudiantes, en cambio, los hacen en los grandes hoteles, y hasta ganan concursos. “Mi clave es que yo realmente fui diseñadora de modas antes de fundar una escuela; y que durante mucho tiempo yo misma, vistiendo ropa, era su única relacionista pública”, concluye.

LOS DATOS

  • 5.000 Fue la inversión inicial, en pesos, en 1996. Se compraron 70 bancos en el Tigre y tablones para las mesas en Easy, un pizarrón y 10 PC.
  • 800 Es la cantidad de alumnos que conforman la matrícula “estable” que tiene la escuela entre sus dos carreras. Pero hay otros 200 más “en tránsito”.
  • 1.400.000 Es la facturación anual, en pesos durante 2008, por el programa de estudios privados. Por el terciario, ingresaron otros $ 250.000.
  • 180 Es el arancel mensual, en pesos del curso más barato que se imparte en la escuela. El más elevado, de $480, corresponde al programa de estudios terciarios.

Fuente: iEco


2 Comentarios to “ESCUELA ARGENTINA DE LA MODA – Emprendedores”

  1. Quisiera informacion sobre la carrera de Diseño de Moda, aranceles, horarios de cursada y fecha de inscripcion.
    Un telefono donde comunicarme.Gracias

  2. Laura

    Muchas gracias por comentar, te dejo la pagina de la escuela asi te podes comunicar con ellos, en la parte de abajo de la pagina vas a encontrar telefonos y mails para que te puedas poner en contacto.

    La pagina es http://www.eamoda.com.ar/

    Mucha suerte y gracias por tu visita!!

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